Extraños Objetos de Placer
La utilización de estos accesorios implica una confianza absoluta en la pareja, y una relación entre personas adultas mutuamente conscientes.
Flagelación
Disciplinas y fustas: dichos objetos han perdido su función original para convertirse en accesorios sexuales. Sirven para que el otro obedezca, aunque no debe olvidarse que se trata de un juego entre iguales. Durante un tiempo determinado, cada uno desempaña un papel, pero siempre respetando al otro (el juego debe ser placentero para ambos).
Se trata de escenificar un juego de dominación y sumisión, en ningún caso deben ser considerados como instrumentos de tortura cuyo único fin es el de causar dolor.
Para los adeptos a los azotes eróticos y al placer a través del dolor, dichos objetos les mostrarán la relación existente entre ambas sensaciones. Un punto importante: hay que ser muy cuidadoso con los órganos genitales, los senos de la mujer y los testículos del hombre.
Esclavitud
Collar, antifaz, esposas o pulseras con tachas para los tobillos o las muñecas, sorprenderán a tu pareja, la tendrán a tu merced, sometida completamente a tu voluntad. La esclavitud puede practicarse a diferentes niveles: desde vendar los ojos hasta atar completamente el cuerpo y dejarlo sin defensa alguna.
¡Advertencia!: Por razones de seguridad, les recomendamos encarecidamente que NUNCA se dejen atar por un desconocido o durante un primer encuentro.
Pinzas
La presión que ejercen varía de unas a otras e incluso, en algunos modelos, dicha presión podrá ser regulada. Colocarlas en los labios menores, los labios mayores, los pezones, las orejas... para un mayor realismo, podés utilizar también cadenas.
Como consejo, podemos decirte que si las utilizás con tu pareja por primera vez, dejá que sea ella misma quien las coloque. De esta forma, disminuirá su temor al saber que es ella quien controla el dolor y placer.
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